Siempre buscando comida
siempre corriendo por el pasillo
los ladridos de Mila, siempre alegraban la casa.
La mas triste cuando me iba, la mas feliz cuando llegaba
no se de donde sacaba tanta felicidad.
Y me despertó una noche la primera vez que llegó
y estuvo ahí muchas veces cuando estaba triste
nariz fría, pelaje anaranjado fuego y orejas felices
La mejor conmigo, con su hermana, con nosotros
las patitas de perro que siempre voy a recordar.